¡Hola a tod@s!
Os doy la bienvenida a mi blog para docentes y futuros docentes. Me llamo Noelia y actualmente estoy cursando en la Universidad de Alicante el Máster en Formación del Profesorado en Educación Secundaria Obligatoria, en la especialidad de Educación Física.
Como es de esperar, mis estudios anteriores están relacionados: soy graduada en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte por la Universidad de A Coruña. En esos cuatro años, pude conocer los distintos ámbitos que abarca dicha titulación: gestión deportiva, educación, salud y rendimiento. El ámbito que más me había llamado la atención era el de Educación, por lo que elegí hacer las prácticas en un centro educativo.
El centro elegido era un instituto situado en la ciudad de A Coruña. Este es de carácter público y tiene como oferta educativa la Educación Secundaria Obligatoria (1º, 2º, 3º y 4º ESO) y el Bachillerato, con los itinerarios de Ciencias y Tecnologías y el de CCSS (Ciencias Sociales) y Humanidades. Dentro la ciudad, está situado en un barrio con una población urbana de clase social media baja, con algún asentamiento marginal. Se puede decir que la tendencia social de la zona parece que va encaminada a una diversidad social, debido a la aparición reciente de grupos de familias de emigrantes de otros países, y también a la reciente incorporación de familias de nivel sociocultural medio-alto que se están asentando en las viviendas de nueva construcción. El nivel cultural medio de las familias es en general bastante bajo, lo que da como resultado que algunos alumnos estén muy motivados por mejorar su formación, y que otros, al contrario, tengan como única expectativa acceder rápidamente al mundo laboral para tener independencia económica.
Desde fuera puede parecer un centro "complicado", pero os aseguro que mi experiencia en el periodo de prácticas ha sido de lo más gratificante y enriquecedora. Tengo que decir que los primeros días predominaba la inseguridad a la hora de preparar e impartir las sesiones, y continuamente pedía feedbacks a los profesores sobre cómo veían mi desenvolvimiento. A medida que fueron pasando las sesiones, esa inseguridad o cohibición fue desapareciendo y cada día había más seguridad dando las clases. De la misma manera, la confianza ganada de los alumnos fue progresivamente en aumento, siendo los primeros días algo incómodos para ellos, o eso pensaba, ya que era una “novedad” y no me conocían. Se podía notar cómo se iban acercando poco a poco para preguntar dudas, pedir consejos, e incluso hablar sobre cómo se sentían con respecto a las clases prácticas. Al final, se veía que me había ganado su confianza y eso fue una de las mejores sensaciones: que los alumnos se sintieran bien realizando las clases y que jamás me hayan faltado al respeto ni lo más mínimo. Me dio mucha pena terminar esa etapa puesto que me sentía muy bien impartiendo las clases y cada día aprendía cosas nuevas.
Tras finalizar el Grado, no tenía ninguna duda de que quería seguir formándome en el mundo de la docencia y en un futuro dedicarme profesionalmente a ello, por eso decidí cursar este Máster y espero que aunque la situación por el Covid-19 no parezca muy favorable, podamos realizar las prácticas en un centro de enseñanza.
Y esta ha sido mi primera y, de momento, única experiencia en el mundo de la docencia.